¡NO DEBEMOS! ¡NO PAGAMOS! ¡SOMOS NOSOTR@S LOS ACREEDORES!

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Deuda externa, jubilaciones y precaridad


por Víctor Mendibil *

El gobierno dispuso por decreto el pago en efectivo de 6.706 millones de dólares acudiendo a nuestras reservas y se posterga una vez más la anunciada distribución del ingreso.

Se nos dijo hasta el cansancio que la discusión por las retenciones era para avanzar en una mejor distribución y para ello se pensaba en una recaudación de 1.500 millones de dólares para hacer efectiva la distribución progresiva del ingreso. Entonces se sospechaba que el destino era el pago de la deuda (así lo manifestó Néstor Kirchner) y el decreto del 2/9/08 confirma las sospechas del uso de recursos públicos para atender primero la deuda externa y no la interna, la que registra a 93% de trabajadores jubilados por debajo de la línea de la pobreza; 75% que perciben el ingreso jubilatorio mínimo; un cuarto de los argentinos en situación de pobreza, y más de un 15% de trabajadores desocupados y subocupados, agravado con más del 30% de trabajadores en situación laboral irregular sin seguridad social alguna.

Diputados ha aprobado la ley de movilidad previsional que desconoce lo resuelto por la Corte de Justicia nacional en sentencias firmes y consentidas, alejando definitivamente la posibilidad de acceder al 82% para jubilaciones y pensiones y el pago de las deudas a miles de trabajadores pasivos, alentando, con estas iniciativas legislativas a qué Gobernadores cómo Schiaretti y Scioli, modifiquen los sistemas de previsión locales, vaciados por sucesivas administraciones con la complicidad de dirigentes sindicales claudicantes.

Esa es la deuda interna que hay que pagar y ahora vuelve a ratificarse que existen recursos disponibles suficientes. Si existen fondos para los acreedores externos, también se puede luchar para un destino que satisfaga la demanda de los de abajo. Desde la CTA sostenemos la necesidad de establecer políticas universales para los menores, desocupados y mayores sin asistencia previsional. Los recursos existen y son los 9.500 millones de dólares con que se pagó al FMI en enero del 2006 y los 6.706 millones de dólares destinados ahora al Club de los poderosos con asiento en París. Desde el 2003 hasta ahora suman más de 30.000 millones de dólares esterilizados en pagos al exterior que empobrecen la posibilidad de resolver los problemas de los trabajadores.

Una vez más se privilegió al poder económico mundial cumpliendo con los acreedores externos. El poder económico local saludó la medida. Lo mismo hicieron en el exterior. El poder sostiene que esta medida contribuirá a reducir la tasa de interés para los créditos que ellos puedan obtener en el mercado mundial. Difícilmente eso se traslade a los sectores pequeños y medianos de la economía y mucho menos a los trabajadores y sectores de menores ingresos. La deuda que hay que pagar es con los más necesitados. Esa es la asignatura pendiente para asegurar la distribución del ingreso. Se acaba de legitimar una vez más una porción de la ilegitima deuda externa y se traslada como costo al conjunto de la sociedad y nuevamente se soslaya que la constitución demanda que para asuntos de la deuda el que debe intervenir es el Congreso.

La Justicia argentina se pronunció en su momento con la sentencia del Juez Ballesteros en el juicio iniciado por Alejandro Olmos contra la dictadura militar y el equipo de Martínez de Hoz, verdaderos artífices de la hipoteca que hoy subordinan la economía y la política en aras de pagar la deuda. El Juez Ballesteros derivó la sentencia al Parlamento, pero queremos insistir que la propia Constitución Nacional otorga un lugar irrenunciable al Parlamento.

La CTA ha mantenido una posición activa y por unanimidad el NO PAGO DE LA DEUDA EXTERNA a través de sus congresos nacionales y por eso reafirmo esas banderas para denunciar que con el pago al Club de París, el gobierno vuelve a privilegiar los intereses de los poderosos y que la deuda se paga con el hambre del pueblo. Es imperioso investigar el origen de la deuda y afirmar la tradición histórica asumida contra las deudas ilegítimas calificando a la deuda asumida por la dictadura como deuda odiosa, al tiempo que debe estudiarse y juzgarse a todos los funcionarios involucrados en negociaciones que taparon la posibilidad de investigar a fondo el origen de la deuda. Todos los turnos de gobierno constitucional hicieron su renegociación a espaldas al Congreso y al Pueblo.

Desde la CTA debemos movilizarnos contra el vaciamiento del sistema previsional solidario con sustento constitucional, al cual hemos aportado durante toda nuestra vida laboral.

Desde la CTA, recuperando el mandato histórico debemos movilizarnos contra el pago de la deuda espuria, ilegal e ilegitima, por una investigación a fondo de la misma y por asociar a la Argentina a la estrategia de No pago que siguen otros países y especialmente el movimiento de resistencia mundial que reclama nuestro carácter de acreedores. La deuda ya la pagamos en repetidas ocasiones. Los acreedores somos nosotros, los trabajadores y el pueblo

* secretario de Interior de la CTA

martes, 2 de septiembre de 2008

No se debe pagar con el hambre del Pueblo


Comunicado de ATE ante la decisión del Gobierno Nacional de pagar la deuda al Club de París

Al anuncio de la cancelación de la deuda con el Club de París, decimos igual que cuando anunció la cancelación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), dijimos que esa cantidad de dinero, hoy menor, estamos hablando de 5000 millones de dólares, con esta cantidad de dinero resolveríamos el hambre en Argentina.

Los militantes del campo popular que hemos luchado históricamente, inclusive nuestros 30.000 compañeros y compañeras desaparecidos que lucharon para que tuviéramos una Argentina mucho más justa, una Argentina sin hambre; hoy esos militantes estarían con mucha bronca. Entendemos que no se debe pagar con el hambre del Pueblo una deuda fraudulenta, una deuda que no está clara, que fuera contraída a espaldas del Pueblo argentino y que por lo tanto no hay derecho a que una presidenta, por más cargo que ocupe, resuelva de esta manera.

En infinidad de oportunidad el campo popular que, ellos mismos se proclaman, y como representantes de la cultura popular, de la militancia histórica; no pueden argumentar de ninguna manera que es justo y que esto va a resolver el problema de la deuda externa de nuestra Argentina.

Seguimos pagando en intereses de deuda, mas que el presupuesto de salud y educación juntos de la nación. Por lo tanto, esto sirve para mejorar la cara del país frente a los acreedores externos y no resuelve absolutamente ninguno de los problemas que tienen los argentinos.

Esto tiene que ver con a política que lleva adelante los Kirchner de darles cada vez mas las espaldas al Pueblo, un gobierno de corte neo-desarrollista, un gobierno que defiende el capitalismo y por ende defiende las concepciones capitalistas de que hay que honrar las “deudas”.

Pero honran las deudas entre amigos, pero no la deuda que se ha acumulado a favor de los capitales extranjeros de los organismo multilaterales de crédito en base a la hambre y a la sangre del Pueblo.

Esto es realmente una bofetada al conjunto de los argentinos, deberían, si estaban tan seguros, hacer una consulta popular antes y cuando le pagaron los 10.000 millones al FMI. Esto es un paso más del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en darle las espaldas al Pueblo. Es un paso más del giro del gobierno hacia la derecha.

Asociación Trabajadores del Estado (ATE)
CONSEJO DIRECTIVO NACIONAL
Pablo Micheli: 154-936-2442

Manteca al techo


La presidenta C y el presidente K decidieron pagar por adelantado la totalidad de la deuda con el Club de París. Esos millones pueden ir a París o quedarse en Jujuy. Por Jorge Lanata.

En París ya están acostumbrados. Vieron llegar a los Alvear, cargando en el barco a su vaca lechera y tirando por la proa la vajilla luego de una comida. “Riche comme un argentine”,decían los franceses. “Georgie” Newbery y sus amigos de la Recoleta amenizaban sus fiestas tirando un pan de manteca de cinco kilos al techo del salón y el dinero era tanto, tanto, que un día se acabó. Aquella era la Argentina del Centenario, el país del mañana constante. Después ya no. Fuimos el país de anteayer. Nos endeudamos como nunca antes y como nunca antes, pagamos también.
El 13 de julio de 2000, tres meses después de la muerte del periodista e historiador Alejandro Olmos, el juez federal Jorge Ballestero declaró el endeudamiento extranjero contraído durante varios gobiernos como “ilegal, inmoral, ilegítimo y fraudulento”. Olmos, el hombre que denunció la deuda externa, no llegó a ver su obra en vida. Los sucesivos gobiernos siguieron pagando intereses y tomando nuevos créditos para pagar intereses. La idea de que la deuda externa no podía pagarse porque, en verdad, ya estaba paga por demás, comenzó a tomar cada vez más fuerza en el cuerpo social. ¿Quién le debe a quién?
En una espectacular maniobra de prensa, el presidente K canceló menos del diez por ciento del total del endeudamiento, y resolvió la relación con el Fondo Monetario. “Se pagó la deuda externa”, titularon los periódicos. K pagó 10.000 millones y mantuvo el endeudamiento por 130.000 millones, que pagó puntualmente, y sin chistar. Que la deuda es impagable no necesita ni siquiera de argumentos muy sofisticados. Ésta es la evolución de los números:

–En 2001, la Argentina pagó unos 10.000 millones de dólares al año de intereses.
–En 2003, la deuda argentina total, en default, era de 186.000 millones de dólares.
–En 2008 se pagarán 6.000 millones de dólares de intereses.
–Hoy, la deuda es de 145.000 millones de dólares.
–En 2009, vencen 20.500 millones de dólares de deuda, de los cuales la mitad se pagarán con el superávit fiscal, y la otra mitad tomando nuevos créditos con el Banco Mundial, el BID, etc.

Ayer, la presidenta C y el presidente K decidieron pagar ADELANTADA la totalidad de la deuda con el Club de París: unos 6.700 millones de dólares. El gobierno argentino no intentó o no supo cómo o no le importó arreglar un plan de pagos a diez años, por ejemplo. Argentino al fin, tiró manteca al techo. Haber aceptado una financiación obligaba al gobierno a aceptar la intromisión del Fondo Monetario (¿qué harían entonces con el falso INDEC, qué con los presupuestos subvaluados?).

–Los acreedores nos oprimen, insultémoslos llenándoles la cara de billetes.
–¡Los acreedores desconfían y complotan, paguémosles antes, para cagarlos!
–¡Quedate con tus siete mil millones! ¿Viste cómo te jodí?

Hacer política es tomar decisiones. Esos 6.706 millones de dólares pueden ir a París o quedarse en Jujuy. Como los otros quinientos millones, ¿se acuerdan? Que al final decidieron irse de viaje...

Para el Gobierno, en la Argentina hay cinco millones de pobres. Las estimaciones privadas indican diez millones. Uno de cada cinco niños en la provincia de Buenos Aires tiene problemas de desnutrición. Dos de cada cinco menores son pobres. Entre el 5 y el 9% de los chicos de 5 a 13 años, trabajan. En la misma provincia, el 35% de los chicos repiten el grado, el 12% no llega a sexto y el 40% no termina el polimodal.

“La Comandante Cris está feliz/ de pagarle al Club de París.” Ya tiene aforismo el grupo de señores mayores. Temo que la próxima medida redistribucionista del gobierno revolucionario sea la reforma agraria. Sería terrible, porque ni siquiera podríamos escapar al campo.